Hablemos de Quién es una Quinceañera

La celebración de la Quinceañera es una antigua tradición de algunos países de América Latina la cual consiste en celebrar los quineaños de una joven, usualmente con una Misa y una fiesta. Los orígenes de esta celebración se remontan hasta las tradiciones indígenas con la dedicación de los jóvenes a los dioses. Sin embargo, la celebración actual básicamente data del tiempo de la colonia, sobre todo de los finales del siglo XIX. Las clases ricas de América Latina estaban siempre al pendiente de las modas europeas.  Una de estas modas, que introdujeron, fue la presentación formal de las señoritas en sociedad, a la edad de quinceaños. Esta celebración, marcó una dolorosa desigualdad social. El Padre Raúl Mora, historiador en la Universidad Jesuita en Guadalajara, Jalisco, nos narra cómo las clases empobrecidas eran mudos expectadores del esplendor  con que la clase alta, celebraba “Los Qinceaños”. Y no fue  sino hasta alrededor de los años 50s, que la celebración de la Quinceañera pasó a ser del dominio popular.

El modo como se celebra  la fiesta actual de La Quinceañera, es algo parecido al baile “cotillón”  que usualmente se bailaba en las cortes de Viena, donde las jóvenes eran presentadas en sociedad y simbólicamente bailaban en público su primer vals.

Para la mayoría de los Hispanos que viven en los Estados Unidos es muy importante continuar con esta tradición por varias razones:  primeramente es la oportunidad de darle gracias a Dios por la vida y  un tiempo oportuno para que la joven aprenda sobre sus tradiciones. A partir de la celebración de sus quinceaños,  se comienza a preparar a la jovencita sobre su función de continuadora de la fe y tradiciones propias, por esta razón desde este momento se comienza a invitar a la joven para que aprenda las recetas de la casa, remedios, devociones y valores de la familia.  Sin embargo, esta no es tarea nada fácil, debido a la fácil aculturación  de las jóvenes a la cultura juvenil dominante, lo que significa un gran reto para los papás el poder compartir su cultura y valores.

El sentido de familia extendida dentro de la comunidad hispana, es muy notorio en esta celebración, ya que no siempre se hace esta fiesta porque se cuenten con los recursos económicos, es la familia extendida, familiares y amigos, quienes comparten los gastos,  para darle ese sentido de magia a ese día tan especial.

Nuestra máxima gratitud a nuestra Iglesia Católica, quien amorosamente nos ha acogido y ha tratado de responder a nuestras necesidades pastorales, asi como  a nuestras tradiciones. No cabe duda que en muchas ocasiones, si no en la mayoría, es el consumismo, el que predomina en esta celebración opacando así el sentido cristiano de la misma. Sin embargo, ¿ Valdría la pena  aprovechar esta oportunidad para que las jóvenes con una seria pastoral  para Quinceañeras puedan mirarse en el espejo de Cristo Jesús y descubrir el sentido verdadero de su existencia?. 

Algunas veces resulta incomprensible la práctica de esta tradición y otras tantas se lucha contra la poca disposición de la familia para aceptar los recursos que amorosamente las parroquias proponen y que tienen como único fin acercar verdaderamente a las jóvenes a Cristo Jesús en esta etapa tan difícil y crucial de sus vidas.

Maripaz Ramos

Oficina de Pastoral Juvenil